viernes, 28 de noviembre de 2014

El sector editorial en 2014, una visión particular.

Cuando queda un escaso mes para cerrar un año, más que complicado para el mundo del libro, no viene mal una reflexión sobre lo importante este año en el mundo del libro.
Hace dos días me invitaron a participar en las III Jornadas de Edición que cada año organizada la Dirección General del Libro de la Comunidad de Madrid, en la Biblioteca Regional.
Comparto con vosotros mi intervención.



"En otros años se hablaba de crisis, de bajada de ventas, de piratería, de cambios en el modelo tradicional de lo que se conoce como “cadena del libro” (autor, agente, editor, distribuidor, librero y lector) y de la amenaza del libro electrónico que obligaba a una reinvención de la profesión.

Todos estos parámetros se mantienen hoy en día con algunos matices:
- Crisis, sí, pero según los expertos estamos ya saliendo de ella
- Bajada en las ventas, ya no es ligera, sino brutal, en torno a un 30%, (veremos si salen los números de la campaña de Navidad y el desastre es un poco menor).
- Piratería, continua, pero está provocando la aparición de nuevos modelos como las suscripción de lectura y además se ha aprobado la Ley de Propiedad Intelectual para penalizarla.
- Cadena del libro: las instituciones y asociaciones del sector luchan por mantenerla, pero cada vez es más difícil, sobre todo en el comercio del libro electrónico.
- El libro electrónico ya no es una amenaza, sino una realidad, que además en pocos años duplicará o triplicará el beneficio de autores y editores.
A mi juicio, 2014 es, sin duda, un año de inflexión en el mundo del libro que ha obligado a los profesionales a replantearse su trabajo y buscar nuevas fórmulas de negocio.

 ¿Qué ha pasado en concreto para que esto suceda?

Independientemente de las informaciones que recibimos de compras de empresas, de nuevas iniciativas en torno al mundo del libro, o cualquier otra cuestión en este entorno , en este año se han producido dos hechos muy importantes que han provocado una gran sacudida en el sector:

1.- La compra de Santillana Ediciones Generales por Penguin Random House, creando el mayor grupo de edición mundial.
2.- La guerra comercial entre Amazon y Hachette.

¿Por qué han sido importantes estos acontecimientos?

El primero porque hace terrenal el concepto de la GLOBALIZACION, y nos demuestra que si un grupo internacional adquiere un grupo español con gran expansión en Latinoamérica es porque este territorio tiene grandes posibilidades, algo que los editores españoles han sabido durante años pero ahora, seguro que mirarán con mayor detalle.
El segundo porque, como ya algunos vaticinaban, la posición dominante de Amazon ha obligado revisar márgenes de venta a un gran editor que, al negarse, ha visto cómo en cuatro meses sus ventas han descendido en torno a un 40% y le ha obligado a pactar el acuerdo que Amazon le ha impuesto. Como consecuencia de este hecho, seguro que se abrirán nuevos canales de venta digitales, incluso desde las propias webs editoriales. HarperCollins, de hecho, ya lo ha propuesto.

¿Cuáles son las tendencias actuales del sector del libro?

Como periodista que soy especializada en el mundo de la edición y sintetizando las informaciones recibidas se me ocurren algunas palabras como: Autoedición , Plataformas digitales, Redes Sociales, Impresión bajo demanda, suscripción on-line, Startups, micromecenazgo o crowfunding…  que ya están inevitablemente vinculadas al libro.
Sin embargo, no hay mejor espacio para tomar el pulso al sector que la Feria Internacional del Libro de Francfort.
En esta pasada edición de 2014 se ha hablado de LA NUEVA ERA DE LA EDICIÓN y su director Juergen Boos, aseguraba que ya no se trata solo de “UNA FERIA DEL LIBRO”, sino de “UNA FERIA DE CONTENIDOS”.

Se ha puesto la atención en cinco puntos principales:

1.- FUSION ANALOGICO/DIGITAL: 
Edición + Tecnología = contenidos digitales. Editores y empresas startups están obligados a entenderse y colaborar.

2.- BIG DATA-
 Los datos recopilados por los grandes distribuidores de consumo hay que tenerlos muy en cuenta a la hora de tomar decisiones. ¿Qué se compra? ¿Quién lo compra? ¿Dónde se compra?

3.- VISIBILIDAD: 
Se pueden editar joyas en cualquier formato que pasarán totalmente desapercibidas si no se dan a conocer de manera adecuada. La presentación de contenidos hay que realizarla de manera atractiva, hay que mantener los metadatos actualizados y hay que estar muy presente y activo en las  redes sociales.

4.- AUTOEDICiÓN: 
Los grandes tienen ya sus propias plataformas de autoedición: Amazon, Penguin Random House, Gloogle, Simon&Schuster, HarperCollins, en España Bubok, RocaAutores, Lulu, Tagus, Entreescritores.com…. hay muchas y en breve habrá todavía más dado el éxito que algunos libros autoeditados han tenido y que, incluso han animado a los editores a realizar el camino inverso: libro autoeditado en digital con gran éxito y después impreso en papel. (Los editores están muy pendientes de Internet)
(Cincuenta sombras de Grey, p.ejem, yo nací en EGB, El Rubius…)

5.- Nuevos modelos de LECTURA ONLINE.
Igual que Spotify triunfó en el mundo de la música, en los libros están presentándose modelos de suscripción mensual para lectura ilimitada de obras: 24symbols, Nubico, Skoobe, Kindle Unlimited, Oyster, Entitle, Librify….

Mis impresiones iniciales no estaban tan descaminadas…

Todavía el mercado de la lectura digital está en las tablets, pero yo creo que el futuro está en los teléfonos móviles. Nos hemos acostumbrado a llevar en un mismo aparato, teléfono, cámara de fotos, cámara de vídeo, música, internet, reloj, brújula, navegador, linterna, solo por mencionar alguna de las aplicaciones más utilizadas….  ¿por qué no libros?
Sin embargo, es cierto que el mayor negocio aún, está en los libros en papel, durante 2013, se facturaron en el comercio interior del libro en España casi 1.550 millones de euros,  en otros mercados, como el norteamericano, por ejemplo, la facturación digital supone ya un 40% del total.

¿Qué estanca la venta de libros en España?

1.- la crisis económica, sin duda
2.- La piratería

La crisis por un lado provoca pérdida del poder adquisitivo y cuando este cae, lo único que se mantiene estable en una economía familiar son los productos de primera necesidad, los libros pasan a ser un artículo de lujo… Sin embargo, el lector de verdad, frente a este imprevisto de la vida busca alternativas y aunque no pueda comprar un libro, no por ello debe dejar de leer.
La solución pasa por las Bibliotecas, que además de prestar libros en su formato tradicional (a pesar de que los recortes para la renovación de fondo en papel ha sido brutal el último año)  en estos momentos, debido a su rápida reacción y adaptación a los tiempos han sabido adaptarse y la Secretaría de Estado de Cultura presentó recientemente una plataforma de préstamo digital eBiblio que en solo dos meses ha prestado ya más de 25.000 libros.

Luchar contra la piratería parece casi misión imposible, desde CEDRO, Centro Español de Derechos Reprográficos, se lucha desde hace años contra ella, sin embargo hasta que las nuevas normas no pongan medidas realmente contundentes contra esta ilícita actividad y la Sociedad no se conciencie de que descargarse contenidos protegidos es una actividad delictiva que puede traerle consecuencias económicas, no se va a solucionar.
El pasado 30 de octubre se aprobó definitivamente por el Congreso la nueva Ley de Propiedad Intelectual  por 172 votos a favor, 144 en contra y 3 abstenciones, una ley que, como la LOMCE, no goza del consenso de todas las partes y que ha sido duramente criticada por todas las partes.
Entrará en vigor en enero de 2015
Lo más espinoso: que la remuneración por copia privada se carga mediante una cantidad determinada a los presupuestos generales del Estado, en lugar de cargarse con un canon a determinadas máquinas reproductoras, lo que ha supuesto un gran descenso en la recaudación de CEDRO.
Otra polémica, lo que se conoce como la tasa Google, es una compensación económica para editores de noticias por la explotación de sus contenidos en el ámbito de los agregadores de noticias. En Internet esto afectará sobre todo a servicios como Google News o redes sociales como Menéame cuya principal actividad es linkar las noticias de otros medios de comunicación.
En la nueva Ley también se potencia más la labor de la Comisión de Propiedad Intelectual para denunciar y actuar contra páginas webs infractoras.
Esta Ley ha servido de referencia a otros países como Italia donde gracias a ella sí que han visto reducida la piratería editorial, la diferencia es que su órgano de control, es decir su Comisión de Propiedad Intelectual tiene total potestad para actuar contra actos delictivos sin esperar, como ocurre en España a la aprobación de otros órganos administrativos o penales.
En cualquier caso, la clave para la reducción de la piratería está en la Concenciación de la sociedad. Igual que ocurrió con la conducción, hasta que el propio infractor no reciba una multa y exista una verdadera campaña de concienciación sobre lo que supone robar los derechos de una obra, no terminaremos con ese tema en España,
Otra forma de concienciar a la población  sería implicarla en el proceso creativo, esto ahora será posible con la autofinanciación (crowfunding) y el micromecenazgo, que al final no saldrá como se anunció como una ley específica, pero sí que se refleja en la Ley de Reforma Fiscal de 2015 donde dice literalmente “Para ampliar la participación social en el mecenazgo se establece una deducción del 75% para donativos inferiores de 150€ a actividades culturales”.

Me gustaría dejar ya a un lado la cuestión legislativa y hacer hincapié en otro fenómeno que cobra fuerza en el último año: la promoción editorial espontánea por las redes sociales. Twitter, Facebook y Youtube deben ser aliados del libro. Muchos libros que han pasado desapercibidos por las mesas de novedades de las librerías cobran fuerza de nuevo gracias a la recomendación de un “Booktuber” o a los tweets (tuits) de apasionados lectores. Las editoriales no deben pasar por alto este hecho ya que constituye una gran campaña de promoción con un mínimo esfuerzo.

En resumen, y ya para terminar, ¿Cómo ha sido el año 2014 para el mundo del libro en España? Un año de inflexión, dañado por los últimos coletazos de la crisis, que ha hecho reaccionar a los profesionales en busca de nuevos modelos para que la lectura siga estando presente en los hogares."

3 comentarios:

Rocio dijo...

Muy buen artículo, gracias por compartirlo. Me gustaría ampliar información sobre un par de cuestiones que comentas. Una es que dices que hay que tener muy en cuenta el "big data" o los datos recopilados por los grandes distribuidores de consumo... pero, ¿cómo se accede a esos datos? ¿los facilitan ellos? Y, por otro lado, ¿qué quieres decir con eso de que hay que mantener los metadatos actualizados? Disculpa si lo que te pregunto es muy obvio, pero recién empiezo a aprender. Muchas gracias!

Teresa M. Peces dijo...

Gracias Rocío, imagino que empresas como Amazon o Google será difícil que pasen sus datos, pero sí se pueden apreciar las tendencias conforme a las ventas que se obtengan a través de esas plataformas. Cuando se firman los acuerdos de distribución, los editores tienen que tener muy en cuenta que puedan obtener esa información.
Los metadatos realmente es la información que circula por la Red en las diferentes plataformas que comercializan el libro, en la forma que tengas todos los datos así estarás visible en Internet.

Rocio dijo...

Muchas gracias, un saludo!